” Juventud, divino tesoro”. Sí, es verdad, la juventud es hermosa, bella, inborrable sus recuerdos y preciosa, sobretodo si se vive en el temor de Dios, que no es otra cosa que vivir conforme a su Palabra. Entiéndase que esto puede ser en respeto y obediencia a sus padres, queriéndose esforzar en el presente porque mira hacia el futuro. Sabemos que es la etapa más difícil de la vida, pero también sabemos que se puede ser fiel a Dios y a su Palabra si nos lo proponemos. Ejemplos tenemos en David, Samuel, Josías y por supuesto nuestro Señor, que desde pequeños caminaron en la bendición de Dios sabiendo que en ello estaba la vida eterna. esta es nuestra óptica con los jóvenes, instruirles en la palabra de Dios y al mismo tiempo motivarles a que encuentren los valores que ella tiene para la vida de cada uno de ellos. Joven, tú necesitas de Dios al igual que todos, ven y únete a nosotros, te necesitamos aquí, ven, no tardes. Te esperamos.